Carlos Treviño Medina, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, fue detenido en Estados Unidos y será deportado a México para enfrentar cargos de cohecho y lavado de dinero relacionados con el caso Odebrecht México, uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia reciente del país.
La Fiscalía General de la República (FGR) acusa al exdirector de Pemex de recibir un soborno de 4 millones de pesos, de acuerdo con declaraciones de Emilio Lozoya Austin, también exdirector de la paraestatal e implicado en el escándalo Odebrecht. La orden de aprehensión contra Treviño fue girada en 2021, pero el exfuncionario abandonó México antes de ser detenido, lo que llevó a solicitar su extradición desde Estados Unidos hace casi cinco años.
Treviño Medina ha rechazado las acusaciones, asegurando que es víctima de una persecución política. Sin embargo, el gobierno federal considera su captura como un avance importante en el combate a la corrupción en Pemex y a la impunidad que ha rodeado a los altos funcionarios señalados por sobornos Odebrecht.
La FGR prevé que, una vez deportado, el exfuncionario sea presentado ante un juez federal, donde podría imponérsele prisión preventiva por la gravedad de los delitos. Este nuevo capítulo del caso Odebrecht vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la corrupción en México, la responsabilidad de los exdirectivos de Pemex y la influencia que tuvo la constructora brasileña en la asignación de contratos millonarios.