El anuncio de que Oxxo Pay aplicará una nueva tarifa por depósitos en efectivo generó debate y críticas en redes sociales, donde usuarios acusaron a la cadena de “cobrar por recibir dinero” y afectar a emprendedores, freelancers y pequeños comercios que utilizan la plataforma para ventas digitales.
La actualización tarifaria contempla un cargo adicional por depósito por encima de cierto monto mensual, estrategia que —según la empresa— responde a la necesidad de “ordenar el flujo transaccional” ante el crecimiento del e-commerce y pagos digitales a través de tiendas de conveniencia.
El cambio encendió el debate online por varias razones:
- Muchas personas utilizan Oxxo Pay como puerta de entrada al sistema financiero, dada la baja bancarización en el país.
- Emprendedores digitales y vendedores por catálogo aseguran que la tarifa “castiga” a quienes operan microtransacciones.
- Usuarios también reprocharon que el anuncio se hiciera sin suficiente difusión previa, lo que contribuyó a la sensación de sorpresa y molestia.
Expertos en fintech explicaron que el fenómeno no es aislado: el aumento de costos operativos, regulaciones más estrictas y mayor volumen de transacciones están obligando a tiendas y bancos a reestructurar esquemas de comisión en depósitos y pagos en efectivo.
El episodio evidencia una tensión creciente entre la digitalización financiera y las economías informales y semi-formales, que dependen del efectivo para sobrevivir. En México, más del 70% de las pequeñas operaciones comerciales aún se realizan fuera del sistema bancario tradicional, lo que convierte a Oxxo Pay en una pieza clave del ecosistema.




