El Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), integrado por las y los secretarios de Educación Pública de todo el país, aprobó por unanimidad una modificación al Calendario Escolar 2026-2027, con el objetivo de proteger la salud de estudiantes, docentes y personal educativo ante las altas temperaturas previstas para los próximos meses.
De acuerdo con lo informado por las autoridades educativas, el cierre oficial de clases se adelantará al próximo 5 de junio, mientras que las actividades administrativas concluirán el 12 de junio.
La decisión responde principalmente a la intensa ola de calor que afecta a distintas regiones del país y que, según pronósticos meteorológicos, continuará durante junio y julio. Además, se contemplaron ajustes logísticos derivados de la realización de la Copa Mundial de Futbol 2026 en México.
¿Cuándo inicia el próximo ciclo escolar 2026-2027?
Como parte de las modificaciones aprobadas por el CONAEDU, las y los docentes regresarán a actividades el 10 de agosto para participar en una semana de Consejo Técnico Escolar, enfocada en la planeación académica y organizativa del nuevo ciclo.
Posteriormente, del 17 al 28 de agosto se desarrollarán dos semanas oficiales de reforzamiento de aprendizajes dirigidas a estudiantes de educación básica, con el propósito de fortalecer conocimientos y nivelar contenidos antes del arranque formal de clases.
El inicio del Ciclo Escolar 2026-2027 quedó programado para el 31 de agosto en todas las escuelas públicas y privadas incorporadas al sistema educativo nacional.
Autoridades garantizan cumplimiento del Plan de Estudios
Las autoridades educativas señalaron que, pese al ajuste en el calendario, se garantizará el cumplimiento de los contenidos establecidos en el Plan de Estudios, así como el aprovechamiento académico de niñas, niños y adolescentes.
Asimismo, destacaron que la medida busca priorizar la seguridad y bienestar de la comunidad escolar frente a las condiciones climáticas extremas que se han registrado en diversas entidades del país.
Con esta modificación, México se suma a otras naciones que han implementado ajustes escolares derivados de fenómenos climáticos y condiciones extraordinarias que impactan directamente en la salud y el rendimiento de estudiantes y docentes.




